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Naturaldente. La letra pequeña de algunas ofertas esconde riesgos.

Son tres sencillos gestos a lo largo del día, pero a pesar de la educación que nos dan desde pequeños, el cepillado y el control de nuestra higiene bucal sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes de los españoles. Eso sí, tratamientos como el blanqueamiento siguen copando la agenda de muchos profesionales. Queremos lucir una dentadura perfecta, pero no la cuidamos. Una contradicción con la que los dentistas lidian cada día. “No cuidamos nuestra higiene bucal por varios factores: por desconocimiento, falta de costumbre y cansancio”. Y es que como insiste la experta “un buena higiene diaria es la forma más barata de tener una boca sana y bonita”. Además, le “dedicamos menos tiempo del que se requiere a cepillarnos los dientes” y, aunque no lo creamos, no limpiar nuestra boca antes de acostarnos es peor que no hacerlo tras el desayuno o la comida. “La saliva protege los dientes, pero por la noche la boca se nos seca y los dientes quedan más expuestos a los ataques de las bacterias”, asegura la ortodoncista. Y es que, de acuerdo con la última Encuesta de Salud Oral de España que recoge datos de 2010, seis de cada cien españoles no se lavan nunca los dientes y uno de cada tres reconoce que sólo lo hacen una vez al día.

Blanqueamiento-dentalNo cuidamos nuestros dientes, sin embargo, el número de tratamientos bucales estéticos no dejan de crecer y, muchos de ellos, no cuentan con la experiencia de los profesionales que deben ocuparse de estos procesos. Uno de ellos y que está más en boca de todos es el blanqueamiento dental. ¿Quién no ha escuchado o visto algún anuncio que ofrece este tipo de tratamientos a precios demasiados asequibles? Ramón Soto-Yarritu, presidente del Colegio oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la Primera Región (COEM), asegura que “las campañas de márketing están siendo muy agresivas y encima las personas que realizan el tratamiento no tienen cualificación”. Es fácil pensar que cualquiera que busque una sonrisa aún más brillante puede realizarse este tratamiento, pero no es así. “Hay que realizar una revisión en el dentista para descartar que el paciente no tenga caries, sarro, problemas en las encías, entre otros posibles problemas, y que los tratamientos anteriores están en buen estado para asegurarnos de que la boca está sana antes de empezar el blanqueamiento”. Porque si no se tienen en cuenta “las patologías previas, éstas pueden evolucionar y convertirse en algo más grave”. Algunas de las consecuencias negativas que pueden tener este tipo de tratamientos son quemaduras, úlceras, caries… porque “cuando la boca no está sana y encima se le realiza el tratamiento blanqueador, puede empezar a dar problemas lo que se debía de haber tratado previamente”, añade la doctora Jiménez. Además esta técnica “en una boca sana, si el tratamiento no se controla adecuadamente podrían llegar a aparecer sensibilidad dental irreversible o daños en las encías”. Eso sí, “si el blanqueamiento está prescrito y supervisado por un dentista son casos excepcionales, es un tratamiento que se lleva haciendo años”.

Como ocurre con otros tratamientos relacionados con la estética, el auge del blanqueamiento que, no siempre está ligado con una buena limpieza bucal, tiene más relación con que “cada vez se valora más una sonrisa saludable y atractiva. Nos da seguridad”, concluye la doctora que está acostumbrada a que muchos pacientes le soliciten esta técnica. Eso si, “el paciente debe saber qué grado de blanqueamiento va a poder lograrse en su caso y esto sólo va a saber responderlo el dentista”, añade Paula Matesanz, vocal de la Junta directiva de la Sociedad Española de Periodoncia. “La técnica se ha popularizado -añade- por su sencillez y sus buenos resultados. Además es un tratamiento indoloro mínimamente invasivo”. Pero no sólo acuden a las clínicas o consultan acreditadas, con la crisis los españoles también van a la caza del chollo, de lo más económico y como insiste la ortodoncista “en los últimos años han aparecido sitios donde se ofrecen blanqueamientos dentales como valor añadido pero realmente la oferta se hace sin control ni licencia. Debería ser obligatorio el reconocimiento previo del paciente por un odontólogo en un clínica”. Esta última valoración es la misma que repite en numerosas ocasiones el presidente de COEM: “En realidad sólo es una cuestión de aplicar el sentido común. Cualquier blanqueamiento requiere una valoración previa”. Además, la normativa europea determinó en septiembre del año pasado que “está técnica sólo se debe hacer en un ámbito clínico y con la supervisión de un experto”. “En España no se está cumpliendo, se desconoce”, sostiene el odontólogo. Lo peor es que, de acuerdo con los datos que recoge el Colegio oficial, las quejas relacionadas con los tratamientos estéticos dentales no han dejado de crecer:

“Las reclamaciones en Madrid se han multiplicado un 300 por ciento. Además de los procesos de blanqueamiento, los pacientes también se quejan más de las ortodoncias y de los implantes”. Lo peor es que tratamiento como el del blanqueamiento se ofrecen en sitios insólitos, incluso en medio de centros comerciales. “En pasillos estrechos te ofrecen sesiones de blanqueamiento. Con eso lo único que consigue el paciente es una úlcera o una lesión en la mucosa”, comenta indignado.
Lo que más preocupa a los expertos al margen del negocio publicitario que se ha generado alrededor del cuidado de la sonrisa, son las creencias populares. El consumo de pastas dentífricas blanqueantes se ha multiplicado, “¿crees que si de verdad blanquearan no lo usaríamos todos?”, se pregunta retóricamente el presidente. Además, hay que tener cuidado porque “algunos de estas pastas son abrasivas. En otras se utiliza piedra pómez y pueden crear problemas irreversibles”.

En definitiva queremos destacar la importancia de la salud junto con la estética. Un buen uso profesional y con garantías siempre es la mejor opción por encima de grandes ofertas.

Fuente: larazon.es