Gran parte de la población piensa que con cepillarse los dientes dos veces al día ya es suficiente para mantener una buena higiene bucodental. Sin embargo, ni el cepillo manual ni el eléctrico son capaces de alcanzar las bacterias que se acumulan entre un diente y otro. Por eso es tan importante realizar la higiene interdental, al menos, por la noche.

Los espacios entre un diente y otro acumulan un tercio de toda la placa bacteriana, de ahí la trascendencia de eliminarla. En caso contrario, las bacterias se acumularán en estas zonas, pudiendo provocar caries e inflamación gingival. Además, la gingivitis puede evolucionar a una patología más grave (periodontitis), con pérdida del hueso que rodea a la raíz. Asimismo, el acúmulo de bacterias y de restos alimentarios también es responsable de una gran parte de los casos de mal aliento (halitosis).

Para limpiar bien entre los dientes existen dos opciones: seda dental o cepillo interdental. Los estudios demuestran que la seda dental elimina el 73% de la placa dental, mientras que el cepillo interdental acaba con el 93%. Pero usar uno u otro depende de si existe suficiente espacio entre los dientes para poder introducir el cepillo interdental, por lo que el dentista indicará qué método es el más apropiado para cada persona y dará las instrucciones para usarlo adecuadamente.